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Procrastinar

Procrastinar terapias eficaces

procrastinar terapias eficaces

A todos nos gustaría tener un bajo índice de procrastinar, pero para ello tenemos que tener en cuenta una serie de cosas que deberemos aplicar a nuestro día a día y para ello hay una serie de terapias o métodos que conseguirán reducir el procrastinar que podemos ejercer, dándonos o sin darnos cuenta, por lo tanto aplicando un mínimo de técnicas podrás rectificar esa condición que muchas veces puede ser realmente preocupante.

Procrastinar terapias eficaces, una manera de evitar la procrastinación

Es entendible que un número de tareas ya bien obligadas por la forma en que tenemos estructurar nuestra vida u otras no tan obligadas pero que las tendríamos que realizar de vez en cuando, puedan no sernos gratas y por lo tanto dejarlas para lo último o simplemente ir alargando o dando excusas para no realizarlas, pero sabes que al final lo tienes que hacer si o si, por lo tanto si te paras a pensarlo un poco te das cuenta que alargarlo no es la mejor solución, todo lo contrario, estas alargando las escusas y lo negativo de ti, por lo tanto la mejor terapia que puede haber es la mentalización de tener que cambiar los hábitos que tengas acostumbrados. Como todo en la vida, esos hábitos tienen que ser rectificados poco a poco para que no logren derrumbarte mentalmente, así que tendrás que acoplarlo poco a poco.

Puedes empezar cambiando el hábito de una tarea en concreto y simplemente en vez de dejarla para lo último, hacer todo lo contrario, es decir realizarla en primer lugar, la teoría es bien sencilla, si una tarea no te es grata y la realizas a primer hora del día que es cuando se supone que tu energía está intacta por lo tanto tendrás más energía tanto física como mental, para afrontar esa tarea que de partida no te es agradable y te dejas las tareas que te son más agradables para después como un éxito de haber realizado la tarea más tediosa, por lo tanto suele ser una forma muy eficaz de evitar procrastinar.

Procrastinar terapias eficaces, todo lo que debes saber

Cuando realizamos una tarea finalizándola completamente, nuestra mente nos manda unas señales que no son muy gratas, según unos estudios que se han realizados, dicha sensación de gratitud o de compensación agradable es originada por una sustancia denominada “dopaina”, que suele ser proporcionalmente intensa dependiendo de la complicación o dificultad de la tarea, es decir, con un símil en el deporte, imaginemos que eres ciclista y ganas una carrera, es evidente que te alegras mucho, pero si dicha victoria te ha resultado agónica o realmente muy muy complicada, tu estimulación grata será muchísimo mayor, es como si nuestra mente marcara una medida a la proeza o tarea y viendo las dificultades que has tenido con la misma, una vez terminada o realizada, lanza la dopamina en cantidades proporcionales a la complicación de la prueba o tarea, vamos que resumiendo podemos decir que cuanto más cuesta una cosa más compensación recibimos de nuestra mente una vez que la terminamos o finalizamos, ese seria el autentico significado.

Por lo tanto si queremos aplicar la compensación de la dopamina por realizar tareas que en un primer inicio no son gratas, podemos mentalizarnos que una vez realizadas recibiremos mentalmente la compensación grata de haber realizado una tarea complicada y difícil, la cuestión es que mentalmente tenemos que estar preparados y concienciados que tengamos la tarea que tengamos pendientes de realizar aunque esta queramos dejarla para más tarde, realizarla va a ser gratificante y nos tiene que dar un plus para lanzarnos a ella, sin caer en la procrastinación, porque de lo que se trata es de procrastinar lo mínimo posible.

Procrastinar terapias eficaces, una forma diferente

Ya hemos visto varias formas efectivas para dejar de procrastinar, una es realizar la peor tarea al inicio del día, por tener teóricamente el depósito de los ánimos y la forma física más intacta, y luego hemos visto un sistema de automotivación para lanzarnos a realizar una tarea que íbamos a dejarla para más tarde y por lo tanto procrastinar con ella, las dos formas son más que validas, pero en fin, es probable que así y todo vayas dejando cualquier tarea para más tarde porque no llegue a ser una motivación suficiente para ponerte manos a la obra, entonces ya deberías poner en practica esta última técnica que te voy a contar para evitar la procrastinación y no es otra forma que aumentar la autoestima con premios intermedios, es decir nuestra mente tiene una serie de patrones que se quedan marcados cuando realizamos ciertas tareas, por lo tanto una buena mentalización seria hacerle ver a nuestra mente que cuanto antes termine una tarea incomoda o no agradable, más pronto podremos pasar a otra tarea que le sea más agradable o compensatoria y por lo tanto una tarea ejerce de premio de la otra.

Para poder realizar esta última técnica tenemos que tener muy claro que tenemos que acomodar nuestra mente de la mejor forma, tal vez al principio tengamos que ir pasándole poca dosis de la tarea complicada y poco a poco ir aumentándola hasta terminar de realizarla del todo.

Procrastinar terapias eficaces, resumen final

Hemos visto que procrastinar es algo que está a la orden de todos los días y que no conocemos a nadie que no haya procrastinado alguna que otra vez, pero de lo que se trata es de controlar esa situación para que no ocurra sin más, que sea algo medido y que poco a poco vayamos reduciendo la complicidad de procrastinar,  la única situación alarmante serian esas personas cuya medida de procrastinación sea muy elevada, que por ejemplo superaran las tareas en las que procrastina con las tareas que no lo hacen, eso ya sería algo a tratar muy seriamente, pues estaríamos hablando de una enfermedad, más que un análisis, ya no es algo de pereza pasajera, es mucho más serio y por lo tanto preocupante para la vida normal, por lo tanto tendríamos que poner todo el énfasis para rectificarlo. Recuerda siempre el refrán que decía lo siguiente: “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”, ese sería el ejemplo a seguir, aunque siempre dentro de la normalidad, es decir, sin pasarse, porque entonces podríamos caer en todo lo contrario, es decir aplicar el refrán: “No por mucho madrugar amanece más temprano”